Críticas peligrosas
¡Cuidado con las frases incendiarias!
Hay algunas expresiones que siempre consiguen acabar con el diálogo normal y provocar discusiones explosivas y agotadoras. A nadie le gusta escucharlas: son auténticos detonantes de la hostilidad mutua. Para llegar a acuerdos en pareja, conviene evitarlas. “Los culpables de todo, como de costumbre, son tus padres y hermanos”. “Siempre me dejas sola y abandonada”. “Si me quieres de verdad, sabrás lo que necesito sin que te lo diga”. Si no quieres que las conversaciones con tu pareja se vuelvan tormentosas y naufraguen sistemáticamente en medio de grandes y agitadas olas de descalificaciones e improperios, antes de pronunciar una de estas frases u otra similar, ¡muérdete la lengua, cuenta hasta diez o haz lo que sea!, pero evita que salgan de tu boca, porque te arrepentirás casi de inmediato. Si deseas que las discusiones dejen de convertirse en intercambios de opiniones, de gritos y resentimientos, deja de lado las expresiones que puedan resultar ofensivas o manipuladoras para la persona a quien van dirigidas, porque lo único que conseguirás es cortocircuitar la comunicación y aumentar la distancia emocional con tu “media naranja”. Es lo que aconseja la terapeuta de pareja y profesora de yoga, Francisca Cuenca, quien afirma que “algunas de las discusiones más frecuentes y encarnizadas se producen por una serie de frases que lanzamos de forma automática e irreflexiva, casi sin darnos cuenta de su contenido e implicaciones”. |