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Conversaciones como esta son más frecuentes de lo que creemos y así, en ocasiones, padres e hijos interpretan equivocadamente lo que dicen y sienten, dando lugar a malos entendidos que a veces se transforman en discusiones.
Es que como padres creemos que para comunicarnos con nuestros hijos nos basta nuestra experiencia y la necesidad que ellos tienen de ser guiados. Pero el mundo emocional de niños y jóvenes es tan complejo como el del adulto, por lo que como padres debemos aprender a decir lo que queremos expresar y a escuchar realmente lo que el niño siente y quiere comunicarnos.
Y no olvidemos que nuestros hijos entienden las claves de la comunicación, captan miradas, gestos y son capaces de hacerse una idea clara de las situaciones.
Comunicación efectiva

A veces olvidamos cómo comunicarnos efectivamente con nuestros hijos, es decir, olvidamos cómo hacerlo para que entiendan lo que queremos decirle y no algo diferente.
Esto se logra adecuando el mensaje hacia quien lo va a recibir, que él o ella preste atención, esté dispuesto a escuchar el otro, a ponerse en su lugar y a poner todos los sentidos para tratar de entender.
Ello, porque establecer una buena comunicación con nuestros hijos es importante, pues aunque sean chicos, necesitan que prestemos atención a sus conflictos cotidianos. Para ello, la educadora de párvulos de Padresok.com, Paulina Barros, recomienda a los papás que tengan en cuenta que los sentimientos y pensamientos de sus hijos son importantes, tienen derecho a ser escuchados y decir lo que se siente sin herir al otro y no anteponer juicios.
Como papás, debemos favorecer la creación de un contexto de confianza, en el que podamos hablar con nuestros sentimientos. Así vamos a empezar a conectar con nuestros hijos, pero no como los papás que todo lo saben, sino como seres humanos que sienten y están hablando con otro ser humano.
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