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Tal como fue fundamental
que la familia planificara y disfrutara sus vacaciones, ahora
es importante que se tome unos días para readecuarse
a la normalidad.
Dentro de este proceso habrá que ordenar
los horarios de niños y adultos, redistribuir algunos
espacios en la casa y concluir las compras, en caso de que
algo aún esté pendiente. Así, todo estará
listo para comenzar un nuevo semestre en el colegio, jardín
infantil o trabajo.
Acomodar horarios
Si la familia o los niños están
fuera de la ciudad, lo ideal es que en lo posible, regresen
antes de que comiencen a asistir al colegio. No se trata de
acortar las vacaciones, basta con tres días de anticipación.
Al retomar las clases, ya sea en el colegio
o jardín infantil, el niño deberá adaptarse
a una serie de exigencias, entre ellas, levantarse más
temprano. Por tanto, debe readecuar sus hábitos de
sueño. Conviene comenzar a despertarlo temprano, así
estará más predispuesto por las mañanas
y también se dormirá a una hora adecuada por
las noches.
Resulta favorable, además, que los padres
fijen las horas de comida y de los baños, especialmente
si son varios hermanos. Una buena altenativa es que los más
pequeños tomen su baño antes de acostarse.
Igualmente
importante es distribuir la forma en que se utiliza el tiempo
durante el día. Es conveniente que de a poco se reduzcan
las horas destinada a ver televisión y a los videojuegos.
Este es un proceso que no debe forzarse, ya que en forma paulatina
la rutina hará que se acorten los tiempos de ocio y
juego, para dedicar más tiempo al estudio y tareas
escolares.
Actitud positiva
Lo importante es que el niño
no se impregne de las tensiones que los adultos puedan tener.
En las conversaciones, es conveniente que los
adultos les hablen a los niños en forma positiva acerca
del periodo que se aproxima, y compartan con ellos impresiones
favorables. Como por ejemplo, te vas a reencontrar con
tus compañeros o podrás aprender
y conocer muchas cosas nuevas, entre otras. Sin duda
tendrá un buen efecto en el niño.
Algunos menores se sienten felices y ansiosos
de volver a clases, mientras que otros pueden sentirse algo
reticentes e inseguros. Es normal, ya que la inquieta mente
infantil puede crear expectativas buenas o malas acerca de
lo que viene, por eso, es necesario que los padres los hagan
sentir seguros, conversando y contestando todas sus inquietudes
acerca del nuevo periodo.
Fuente: Padresok.cl
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