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Situaciones similares a ésta ocurren en muchas familias y hacen a los padres preguntarse si está bien darles dinero a los niños, si la cantidad que les entregan es poco o demasiado, y si, al fin y al cabo, esto los ayudará a ser más ordenados con sus gastos.
La psicóloga infanto-juvenil Alejandra Muñoz explica que el hábito de administrar el dinero lo adquirirá el niño a partir de la relación que se establece entre padres-dinero-hijo: El niño usará el dinero en lo que le gusta y no importa que lo gaste, siempre y cuando sepa que no puede pedir más. Eso si los papás cumplen con los plazos y cantidades que establecieron desde un principio".
Es importante que los padres orienten en ese sentido, mostrándole al menor distintas alternativas. Por ejemplo, haciendole ver que si tiene cien pesos diarios, puede comer un chocolate todos los días o guardarlos para comprar el sábado esa pelota que tanto desea.
La especialista agrega que de esta forma el niño aprenderá a racionar sus compras y guardar una parte de ese dinero para un propósito mayor. "En la medida en que los padres sean consecuentes, ayudarán al pequeño a prepararse para su vida adulta. Es como cuando uno recibe un sueldo. No te dan un extra porque se te acabó a mitad de mes, enfatiza la psicóloga.
Qué cantidad y con qué frecuencia
Muchos padres se preguntan qué cantidad es lo recomendable y con qué frecuencia. Ambas cosas dependerán de los recursos de cada familia, aunque los montos deben ser proporcionales a la edad, empezando desde los ocho años, y siempre pequeños. Cuando son pequeños, es mejor que el ciclo sea semanal, porque el tiempo en los niños tiene un significado distinto al del adulto. En un adolescente está bien, mensual, porque en esta etapa ya existe una proyección a futuro, lo que le permite calcular mejor sus gastos.
Tampoco conviene aumentar el monto cada semana o mes, porque para el niño cualquier cantidad siempre será escasa y si se cambia continuamente jamás aprenderá a administrar.
En todo caso, la psicóloga aclara que la mesada debe ser concebida como un dinero que se le entrega al hijo para sus gastos menores y gustos personales, y que en ningún caso es para que se mantenga o compre sus útiles escolares, porque ésa es la obligación de los padres.
Fuente: Padresok.com
Fuente: Alejandra Muñoz, Psicóloga Clínica Alemana de Santiago
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