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Si bien en Chile el panorama
es más alentador, se estima que el 4% de la fuerza
laboral está compuesta por niños, de acuerdo
a la encuesta Casen del año 2000. Esto significa que
cerca de 65.000 niños entre 12 y 17 años trabaja
en todo el país.
En 1990, el trabajo infantil correspondía
al 7% de la fuerza laboral por lo que esta tendencia va decreciendo,
pero no es menos preocupante que miles de niños dediquen
su tiempo a trabajar en vez de estudiar o simplemente jugar.
Esto incide fuertemente en la deserción
escolar. Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas
(INE) del 2001, un alto porcentaje de adolescentes entre 15
y 17 años, declaró como principal razón
para no estudiar el estar trabajando. El 31% de las mujeres
en ese mismo tramo de edad, respondió que la principal
causa de deserción escolar, es la necesidad de ayudar
en los quehaceres del hogar, mientras que los adolescentes
varones, en cambio, desertan, según la encuesta, para
realizar un trabajo remunerado (47%).
De acuerdo a información de la Casen
del 2000, el 58% de niños de entre 12 y 17 años
que trabajaban no asistían regularmente a la escuela,
porcentaje notoriamente superior al promedio global de abandono
de la educación básica y media (1% y 10% respectivamente).
Por otra parte, según cifras del INE (2001), el 77%
de los niños y adolescentes (entre 6 y 18 años)
que perciben ingresos, no estudia.
Y en Brasil y el resto de los países
la historia se repite. La Organización Internacional
del Trabajo (OIT) hizo una investigación al respecto
en Belem, Belo Horizonte y Recife y concluyó, según
datos divulgados en abril último, que el sector de
las niñas afectadas al trabajo doméstico es
el que sufre más atraso escolar, y el 53,2 por ciento
de ellas afirmaron haber repetido al menos un año.
Trabajo adolescente supera al infantil
Es importante hacer la diferencia entre
el trabajo infantil y el trabajo adolescente. El trabajo infantil,
de menores de 15 años (límite legal establecido
por el Código del Trabajo) es en Chile mucho menos
frecuente que el trabajo adolescente, que se ubica entre los
15 y 17 años. Los niños que declaran percibir
ingresos entre los 15 y 17 años, son 20 veces más
que los que declaran percibir ingresos entre los 6 y 14 años.
De esto se entiende que el trabajo infantil se da en un contexto
familiar no remunerado.
Medidas para erradicarlo
- El Ministerio del
trabajo y Previsión Social entrega el Subsidio Único
Familiar (SUF). Entre los requisitos de postulación
para los niños entre 6 y 18 años, se encuentra
acreditar la calidad de alumno regular de la instrucción
básica, media o superior u otros equivalentes, en establecimientos
educacionales del Estado o reconocidos por éste. Durante
el año 2001, se pagaron 887.305 mil subsidios familiares,
de los cuales 759.788 correspondieron a menores de edad, proporción
que se mantuvo durante la última década. De
los niños que perciben el SUF, de acuerdo a los datos
de la CASEN del año 2000, 430.554 tenían entre
6 y 17 años, o sea se encontraban en edad escolar.
La focalización del SUF entre los niños y niñas
de menores recursos, asociado al requisito de asistir regularmente
al sistema educacional, significa que para estos 430.000 menores
de edad, el subsidio constituye una herramienta de retención
en el sistema escolar.
- El Ministerio de Educación desarrolla
programas de prevención de la deserción escolar,
para el 2002 se entregan 10 mil becas para retener a los jóvenes
en las escuelas (Programa Liceo para Todos). También
se financian programas de reinserción escolar en los
sectores más pobres. El Servicio Nacional de Menores,
por su parte, desarrolla desde el año 2000 la primera
experiencia estatal de un programa dirigido a rehabilitar
y reinsertar en el sistema educacional a niños y niñas
víctimas de explotación sexual comercial
Fuente:
Padresok.com
Fuente: Documento "La erradicación
del trabajo infantil en Chile: caracterización, acciones
del Gobierno y lineamientos a futuro", escrito por Ricardo
Solari Saavedra, Ministro del Trabajo y Previsión Social
de Chile / Boletín n°46 Ansa-Unicef
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